Nacimiento: Río de Janeiro, hacia 1575
Fallecimiento: Río de Janeiro, 10 de agosto de 1632
Capitán mayor y gobernador de Río de Janeiro en dos ocasiones, de 1602 a 1608 y de 1623 a 1632.
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Miembro de una poderosa y respetada familia vinculada a la administración fluminense, muy apreciada por los residentes por su participación, entre otras cosas, en la expulsión de los franceses de la zona, gobernó Río de Janeiro en dos ocasiones: de julio de 1602 a junio de 1608 y de junio de 1623 a agosto de 1632, fecha de su fallecimiento. Nacido en dicha capitanía alrededor del año 1575, era hijo de Salvador Corrêa de Sá (el Viejo), noble de la Casa Real y, según diversas fuentes, de su primera esposa, Inês de Souza (Rheingantz, 1965:394). Educado en Europa, asistió en la Corte de Madrid, donde ejerció funciones militares. Contrajo matrimonio con doña Maria de Mendonça Benevides en Cádiz, hija del gobernador de la ciudad (Coaracy, 2009:36).
Noble de la Casa Real y Comendador de Cristo (1602), fue ignorado para un segundo mandato como gobernador de la capitanía de Río de Janeiro. En su lugar fue nombrado, por el rey, Rui Vaz Pinto (1618) tras una consulta al Conselho da Fazenda, a pesar de la oposición del Conde Bailío General, quien consideraba a Martim de Sá más apto tanto para servir al monarca como para asumir el cargo (Sá; Siqueira, 2020:97), ya que se le tenía por una persona «de buen carácter y satisfacción, con quien los vecinos de la tierra y el pueblo se sienten muy bien debido a su buena conducta y experiencia tanto en asuntos de gobierno como de guerra»[1]. Posteriormente volvería a gobernar la capitanía, en un segundo mandato, años después.
Su trayectoria política se inició durante el periodo de unión de coronas entre España y Portugal (1580-1640), periodo que marcó importantes avances en la capitanía de Río de Janeiro (Abreu, 2010:18), cuando se insertó en el sistema colonial que comenzaba a gestarse en Brasil. Según Coaracy, en el siglo XVII, en la capitanía de Río de Janeiro se vivió la época de esplendor de los ingenios azucareros, “que aportaron su riqueza y dividieron sus tierras en las primeras parcelas, estableciendo las familias originales que constituirían el núcleo de su población” (Coaracy, 2009:27) y (…) crecieron para conquistar el sertón y las amenazas de los extranjeros que llegaban por mar” (Coaracy, 2009:28).
Es en este contexto en el que encontramos a Martim de Sá participando, junto a su padre, en expediciones desde finales del siglo XVI desarrollando actividades de exploración del sertón en Río de Janeiro, São Paulo, Minas Gerais y Espírito Santo, no solo en viajes de exploración, sino también con el objetivo de encontrar indígenas para cautivarlos y llevarlos a la ciudad. Según Boxer (1973:21), Martim de Sá capturó a Anthony Knivet, un aventurero inglés que iba acompañado de piratas, en 1592, y lo convirtió en sirviente de la familia, de manera que fue su acompañante en más de una expedición y dejó un importante relato escrito. Entre las hazañas de Martim de Sá destacamos la lucha contra los Temiminós en Espírito Santo (1593), donde casi se llegó a ahogar de no ser por el indio Patamicu, su esclavo, que finalmente lo salvó; el ataque a los Goitacazes, el liderazgo en una bandeira (1596) (Belchior, 1965:415) con setecientos portugueses y doscientos indígenas, al que fue al encuentro de los Tamoios en el Valle de Paraíba.
Alrededor de 1594, destacamos algunas propiedades de Martim de Sá que, según Belchior (1965:421), poseía junto con su hermano Gonçalo de Sá: concesiones de tierras en Río de Janeiro que abarcaban las tierras de Tijuca y que posteriormente fueron divididas, dejando a Martim de Sá con la parte occidental de dicha concesión, que se extendía hasta Guaratiba y estaba situada a pocas leguas de Restinga de Jacarepaguá. Además de estas concesiones, Martim de Sá tenía una fábrica de cerámica cerca del río Carioca, en el camino de Velho de Botafogo, además de poner en marcha el molino en la laguna de Socopenapã (hoy Lagoa Rodrigo de Freitas).
De hecho, según Felisbello Freire (1912:119), en ese momento la corona portuguesa atravesaba una situación complicada, de manera que necesitaba desarrollar una política de defensa militar y elegir a hombres experimentados para servir como gobernadores que cumplieran los objetivos establecidos por la metrópoli. De ahí la elección de Martim Correa de Sá para servir durante dos mandatos, dada su experiencia y profundo conocimiento de la región puesto que, según Knivet, siempre había participado junto con su padre en las expediciones de exploración y en la búsqueda de indígenas para su cautiverio, incluso antes de comenzar a viajar solo, a sus expensas (Boxer, 1973:21). Fue nombrado administrador de las minas de São Paulo por su padre, Salvador Correia de Sá (Coaracy, 2009:49). Conoció al pueblo tupí y aprendió a hablar su lengua común (Boxer, 1973:54). También desempeñó funciones de administrador de los servicios de guerra, supervisando a la población y a los indígenas de todas las aldeas costeras durante el gobierno de Rui Vaz Pinto, en 1618 (Coaracy, 2009:52).
Martim de Sá demostró diligencia en la defensa de las costas de Brasil, repeliendo incursiones corsarias extranjeras y aprovisionando la entrada a la desembocadura del río (Belchior, 1965: 416). Tanto es así que, en su primer gobierno, consciente ya de los peligros que podía afrontar la ciudad de Río se ocupó de su defensa, construyendo el fuerte de Santa Cruz, ubicado en el paseo marítimo, donde hoy se encuentra la iglesia de la Cruz de los Militares (Coaracy, 2009: 37). También construyó otros fuertes, como los de São Thiago, São Gonçalo y São Sebastião, con el mismo propósito (Felisbello, 1912: 118).
El primer mandato de Martim de Sá tampoco estuvo exento de conflictos jurisdiccionales. Considerado como un hombre del interior de Río de Janeiro, continuó capturando esclavos en diversas regiones de manera que el concejo de São Vicente, en 1605, protestó por su «envío de tres navíos para rescatar a los indígenas de su jurisdicción y parte de Santo Amaro» (Belchior, 1965: 416). Coaracy (2009: 41) destaca también que, en 1608, Martim de Sá viajó por tierra, al mismo tiempo que su tío Manuel Correia viajó por mar, para repeler a los invasores de un barco holandés que intentaba contrabandear palo de Brasil en Cabo Frío. Los holandeses fueron, de esta manera, derrotados, encarcelados y enviados a Bahía, donde permanecieron recopilando información que utilizarían en su segunda invasión de Brasil en 1624. Sin embargo, esta información contradice la de otro autor, quien afirma que la urca fue atacada por indígenas y que naufragó en la desembocadura del río (Belchior, 1965: 416).
Después de su primer mandato, Martim de Sá continuó trabajando en varias ocasiones para defender la ciudad de Río de Janeiro. Durante el gobierno de Constantino Menelao, a finales de 1614, luchó contra la flota holandesa del almirante Jorge Van Spilberge, estacionada en la desembocadura del río Guandu. Allí derrotó a los holandeses y capturó a Francisco Duchas, quien fue enviado a Salvador y regresó a los Países Bajos (Belchior, 1965: 417). A finales de 1616, Martim de Sá se encontraba en Portugal con muestras de mineral de oro donde, en la corte, solicitó que le fuesen proporcionados mineros experimentados para ayudarle a descubrir minas de oro y plata. Ese mismo año recibió el título de Caballero de la Orden Militar de Santiago, antes de cumplir los 21 años. Al año siguiente, Martim de Sá recibió la orden de viajar a Brasil para obtener indígenas de Cabo Frío y defender el puerto de Río de Janeiro, que estaba amenazado por extranjeros (Norton, 1965:19)[2]. Al regresar a Brasil, en 1618, Martim de Sá y su padre recibieron el encargo del gobernador general, Luís de Sousa, para buscar minas de plata en Sergipe. Sin embargo, no tuvieron éxito en la empresa (Boxer, 1973:53).
Los servicios de Martim de Sá a su ciudad y a la colonia en su conjunto fueron innumerables, como por ejemplo la expedición que emprendió hacia el sur, alrededor de 1620, estudiando la posibilidad de colonizar la isla de Santa Catarina (Coaracy, 2009:57). Fue en este contexto en el que, en 1623, Martim de Sá asumió el cargo por segunda vez para administrar la ciudad de Río de Janeiro. A diferencia de lo que había sucedido hasta entonces, en el que el nombramiento de un gobernador requería su presencia en la metrópoli, esta nueva nominación de Martim de Sá no siguió esta regla, ya que fue nombrado en el extranjero. Esto podría reflejar el prestigio que había alcanzado la familia Correa de Sá, que mantenía buenas relaciones con los consejos de la Corona y que también prestó numerosos servicios a la misma no solo en América sino también en Europa.
Según Boxer (1973:58), la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales (fundada en 1621) quería ocupar ciertos puntos en América y eligió Bahía como uno de ellos. Ante la inminente amenaza de un ataque extranjero a la colonia y el temor de posibles invasiones, también en el sur de la América portuguesa, Martim de Sá comenzó las obras de las fortificaciones que necesitaban reparación (Coaracy, 2009:58). También dividió la ciudad en distritos militares, que fueron entregados a oficiales (Freire, 1912:119). Prestó atención a la necesidad de agua potable de la población, prometida gracias al suministro de agua procedente del río Carioca. Sin embargo, a pesar de la esperanza que flotaba en el aire y de que la Cámara contratara a un maestro albañil y a indígenas para ayudar, la obra nunca se completó (Coaracy, 2009: 59).
Martim de Sá no escatimó esfuerzos para ayudar a la ciudad de Salvador durante la invasión holandesa (1624) enviando hombres, carabelas y canoas bajo el mando de su hijo Salvador Correia de Sá e Benevides. Tanto es así que los habitantes de Río de Janeiro, representados por la Cámara, en una carta (1623) al rey Felipe III, reconocieron que Martim de Sá había pacificado el litoral de la ciudad a sus expensas, incluyendo sus gastos personales, los de sus sirvientes y los de los indígenas (Norton, 1965:20)[3]. Durante su segundo mandato, además de centrarse en la defensa de la ciudad con la construcción de la fortificación de São Martinho en la cima de Cara de Cão para evitar la invasión del fuerte de São João, impulsó el cultivo de caña de azúcar (Ferrez, 2015: 16). Cabe destacar que, durante su administración, se diseñaron la nueva Cámara y la Cárcel en Várzea y se determinó la alineación de los edificios, que hasta entonces se había realizado sin un criterio preestablecido. El consejo, que lo había encumbrado años antes, le acusó de descuidar el orden público en 1624. En su defensa, Martim de Sá escribió una carta refutando la declaración de los consejeros, señalando su dedicación al servicio de la ciudad afirmando, además, que se encontraba en una ubicación ideal para defender ese territorio contra los enemigos y que no había incumplido su obligación como gobernador, destacando la importancia de su familia para la ciudad porque «esta ciudad fue conquistada por los Sás y no es el momento adecuado para que se pierda un Sá» (Belchior, 1965: 418).
Tras el trienio legal de su segundo mandato, Martim de Sá fue reelegido gobernador de Río de Janeiro en 1626, esta vez por tiempo indefinido (Coaracy, 2009: 65). En esta nueva administración se dedicó a combatir los negocios ilícitos de los intermediarios. El gobernador y el Consejo resolvieron «cerrar y clavar las puertas (…) para que no hubiera más tiendas de venta pública» que pudieran perjudicar a la población (Belchior, p. 420). Además, reguló los fletes de los barcos, que eran fijados libremente por sus armadores (Freire, 1912: 123). Conociendo el comercio clandestino de palo Brasil que existía en la región entre el río Macaé y el cabo de Santo Tomé desde la expulsión de los franceses de Cabo Frío, Martim de Sá, como autoridad real de la colonia, otorgó sesmarias a los capitanes que participaron en la conquista y asentamiento de Campos dos Goitacazes con el fin de poblar estas tierras abandonadas (Coaracy, 2009: 66). Según Freire (1912: 125), estos capitanes fueron los primeros en sentar las bases de la agricultura en la región de Cabo Frío utilizando mano de obra esclava indígena.
Según Belchior (1965: 419), ante las primeras noticias del ataque holandés a Pernambuco (1630), Martim de Sá tomó las siguientes medidas, entre otras, temiendo que se extendiera a Río de Janeiro: mejoró el equipamiento de la fortaleza de Santa Cruz y de São João, a la entrada de la bahía de Guanabara; fortificó esta última fortaleza para que el enemigo no pudiera desembarcar en las playas del Pan de Azúcar, un punto estratégico; trajo indígenas del interior y los distribuyó en puntos de la costa donde las tropas enemigas podían desembarcar; integró a los indígenas de la aldea jesuita en el sistema defensivo de la ciudad. En 1631 surgieron, de nuevo, conflictos administrativos que involucraron a las autoridades coloniales, entre ellas: el ouvidor-geral de las capitanías del Sur, que implementó medidas contrarias a los intereses de los poderosos; el ouvidor-geral de Bahía, que asumió una autoridad superior a la del ouvidor de Río de Janeiro para determinar lo que debía resolverse; el gobernador general de Brasil, que citó al inspector de Río y determinó que el incumplimiento de sus órdenes resultaría en prisión; la Cámara de Río, que se negó a nombrar a otro ouvidor. Toda esta situación colocó a Martim de Sá en el centro de la disputa, no solo apoyando la nominación del gobernador general para el cargo de ouvidor, sino también apoyando su arresto. El 10 de agosto de 1632, Martim Correia de Sá murió en su ciudad natal, Río de Janeiro y fue enterrado en la iglesia de Frades do Carmo (Coaracy, 2009: 70).
[1] AHU, Caja 1, D. 3, RJ-Avulsos.
[2] AHU, Recuadro I, D. 7. RJ – Castro e Almeida.
[3] AHU, Caja 1, D.8, RJ-Castro e Almeida.
FUENTES DOCUMENTALES
- AHU, Cx. I, D. 3 – RJ Avulsos – Lisboa, 30 de agosto de 1616 – Consulta do Conselho da Fazenda ao rei D. Filipe II sobre o requerimento do governador e capitão-mor nomeado para o Rio de Janeiro Rui Vaz Pinto solicitando adiantamento do ordenado do seu cargo, visto a sua mercê referir apenas a embarcação e mantimento.
- AHU, Cx. I, D. 7 – RJ Castro e Almeida – Lisboa, 20 de abril de 1617. Carta do Capitão-mor Martim de Sá dirigida ao Rei Filipe II, na qual se refere à ordem que recebera de partir para o Brasil, de fazer descer o gentio ao litoral de Cabo Frio, de fundar aldeias e defender a costa das Capitanias do Rio de Janeiro, Santos e São Paulo dos navios estrangeiros que ali tentassem aportar.
- AHU, Cx. I, D. 8 – RJ Castro e Almeida – Rio de Janeiro, 21 de fevereiro de 1623. Carta da Câmara do Rio de Janeiro, dirigida ao Rei Filipe III na qual relata os relevantes serviços prestados pelo Capitão-mor Martim de Sá.
BIBLIOGRAFÍA
- Abreu, M. A. (2010). Geografia Histórica do Rio de Janeiro (1502-1700). Rio de Janeiro: Andrea Jakobsson Estúdio; Prefeitura da Cidade do Rio de Janeiro, v.2.
- Belchior, E. O. (1965). Conquistadores e Povoadores do Rio de Janeiro. Livraria Brasiliana Editora, Rio de Janeiro.
- Boxer, C. R. (1973). Salvador de Sá e a luta pelo Brasil e Angola (1602-1686). São Paulo, ed. Nacional, ed. da USP, vol. 35.
- Coaracy, V. (2009). O Rio de Janeiro no século XVII: raízes e perspectivas. Rio de Janeiro: Sindicato Nacional dos editores de Livros.
- Ferrez, G.; Maya, R. C. (1965). A mui leal e heróica cidade de São Sebastião do Rio de Janeiro: quatro séculos de expansão e evolução. Paris: Editado por R. de Castro Maya, C. Guinle de Paula Machado, F. Machado Portella, Banco Boavista.
- Freire, F. (1912). História da Cidade do Rio de Janeiro, 1564-1700. Rio de Janeiro: Typografia da Revista dos Tribunaes.
- Norton, L. (1943). A dinastia dos Sás no Brasil (1558-1662). Lisboa, Divisão de Publicações e Bibliotecas/Agência Geral das Colônias.
- Rheingantz, C. G. (1965). Primeiras Famílias do Rio de Janeiro (séculos XVI e XVII). V. 2. Rio de Janeiro: Livraria Brasiliana Editora. Sá, H. T. de; Siqueira, M. I. de. (2020). As tantas intromissões e desordens: conflitos na dinâmica administrativa da Capitania do Rio de Janeiro In: Santos Pérez, J. M e Outros (eds). Redes y Circulación em Brasil durante la Monarquía Hispánica (1580-1640). Madrid: Sílex.
Autor:
Maria Isabel de Siqueira (Universidade Federal do Estado do Rio de Janeiro)Cómo citar esta entrada:
Maria Isabel de Siqueira. “Martim Corrêa de Sá“. En: BRASILHIS Dictionary: Diccionario Biográfico y Temático de Brasil en la Monarquía Hispánica (1580-1640). Disponible en: https://brasilhisdictionary.usal.es/martim-correa-de-sa/. Fecha de acceso: 22/08/2026.