Jorge Mascarenhas, primer virrey de Brasil.

Ana Paula Megiani (Universidade de São Paulo)

Nacimiento: 1579?

Fallecimiento: 1652

Iº Conde de Castelo Novo

Iº Marqués de Montalvão

Iº Virrey de Brasil (1639-1641)

Link a BRASILHIS Database http://brasilhis.usal.es/pt-br/node/451

El año de nacimiento de Jorge de Mascarenhas es incierto, algunos afirman que fue en 1570, otros en 1585, o incluso en 1579, como indica la fuente más fiable (WHITE, 2004), hijo del matrimonio entre Francisco Mascarenhas (c. 1530-1608), almirante portugués y gobernador de Ormuz entre 1569 y 1572, y Jerônima de Castro Lima e Pereira, sobrina de Francisco Barreto, gobernador de la India. Jorge de Mascarenhas descendía de una familia de nobles portugueses ennoblecidos entre finales del siglo XV y mediados del XVII, y ha sido considerado por la historiografía como uno de los personajes emblemáticos del periodo de incorporación de Portugal a la Monarquía Hispánica (1580-1640).

Desde el reinado de Manuel I (1495-1521) los Mascarenhas fueron conocidos y reconocidos como señores y plenipotenciarios del reino, gobernadores y virreyes en el Imperio de Oriente. Jorge, sin embargo, encarnaba explícitamente el nuevo perfil de trayectoria de la nobleza portuguesa que se desplazaba hacia el oeste bajo la protección de los “Felipes”, con los puestos en el norte de África y Brasil como principales etapas de ascenso, hasta alcanzar la máxima dignidad de Virrey de Brasil en 1639. Su posición política, considerada ambigua en la época de la Aclamación de D. João IV (1640), se entendía también como una estrategia para ampliar los favores que pudiera conseguir, ya sea de los Austrias españoles o de los Braganza, para sus descendientes. 

Aunque era el segundo hijo de segundones, es decir, lejos de recibir la transmisión directa de títulos y honores por herencia, Jorge de Mascarenhas vivió su juventud en condiciones satisfactorias, acumulando cargos en la corte y encomiendas de herencias que confluían en él por la muerte de sus hermanos, tíos y primos. Recibió el primer hábito de la Orden de Cristo en 1594, en 1600 la encomienda de Vila Cova en la archidiócesis de Braga y en 1604 la encomienda de Santo Estevão de Aldrões en el obispado de Oporto. También se le aumentó el valor de sus encomiendas y se le concedió una nueva por la Orden de Cristo en 1611 en Santiago de Torres Vedras. En 1614 Jorge de Mascarenhas se convirtió en gobernador de Mazagão, y en 1615 fue nombrado miembro del Consejo de Estado (WHITE: 2004).

La caída del duque de Lerma, el ascenso del conde-duque de Olivares y la muerte del rey Felipe III de España en 1621 no llegaron a perjudicar la trayectoria de Jorge de Mascarenhas, aunque a veces se viera amenazado por intrigas dentro del grupo de portugueses cercanos a la corte. En 1622 asumió el cargo de gobernador y capitán de Tánger y en 1624 fue nombrado presidente del Senado de la Cámara de Lisboa por Felipe IV de España, III de Portugal. En agosto de 1628 fue nombrado presidente de la Compañía Portuguesa de las Indias Orientales, cargo que ocupó en Lisboa durante su breve existencia (SCHAUB: 2001, p.131). En 1631, por indicación del propio Olivares, fue nombrado presidente de la Junta de Hacienda, donde permaneció hasta 1633 mientras esperaba, sin éxito, ser elevado a miembro de la Junta de Gobierno de Portugal. Cabe destacar que en el plan original de la Junta de Hacienda, ideado por Diogo Soares, estaba incluida la intención de crear una Junta de Pernambuco para financiar la guerra en Brasil (SCHAUB. p. 131-132). Se supone que habría sido a partir de este punto de la trayectoria que Jorge de Mascarenhas comenzó su participación en el socorro de Brasil contra la ocupación promovida por la WIC desde 1630 en Pernambuco.  Sin embargo, hay que destacar el vínculo de Jorge de Mascarenhas con Brasil ya en 1627, fecha en la que aparece su escudo de armas en el manuscrito del Atlas de João Teixeira Albernaz, depositado en la Biblioteca Nacional de Francia, una relación sobre la que aún no ha sido posible encontrar pruebas.

La eficiente carrera de Jorge de Mascarenhas, que puede considerarse muy exitosa para una vida en el contexto de las relaciones de poder durante la Primera Edad Moderna, le llevó de manera fortuita al ennoblecimiento. En 1628 se convirtió en el primer conde de Castelo Novo y en 1639 recibió el título de primer marqués de Montalvão, título por el que pasó a ser conocido en la historia de la América portuguesa. Fue entonces nombrado 1º Virrey de Brasil, el 29 de agosto de 1639 (ver imagen de la carta patente), cargo que ocuparía durante casi dos años, hasta el 15 de agosto de 1641, cuando fue sacado de Brasil y llevado a Lisboa como prisionero bajo acusación de traición a D. João IV y a la causa brigantina.

Jorge de Mascarenhas se casó con Francisca de Vilhena en una fecha no identificada, probablemente antes de 1614, ya que cuando asumió el cargo de gobernador de Mazagão se llevó a toda la familia al norte de África. D. Francisca era su prima segunda e hija de Manuel de Melo e Magalhães, gobernador de Malaca, de quien heredaría encomiendas y mayorazgos, transmitidos a su marido e hijos. Con ella Jorge de Mascarenhas tuvo varios hijos, algunas fuentes dicen que fueron seis, otras siete e incluso ocho. A pesar de esta vaguedad, pudimos identificar, a través de varias comprobaciones y de autores que investigaron su vida, a siete, Francisco, Maria Manoel, Leonor, Pedro, Fernando, Jerônimo, Simão, y también noticias de otros dos que habrían muerto en la infancia y cuyos nombres no hemos encontrado. Jorge de Mascarenhas era también tío del Conde de la Torre, Fernando Mascarenhas, homónimo de uno de sus hijos, al que sucedió en el gobierno de Brasil en 1639 tras el estrepitoso fracaso de la armada de rescate a Pernambuco que él comandaba (VALLADARES: 2006, p. 46 y ss). Las relaciones de competencia entre tío y sobrino en el liderazgo de la guerra contra los holandeses se dieron en el complejo contexto de ruptura entre las coronas de Portugal y España.

Fue también en esta coyuntura cuando recibió el título de Virrey de Brasil, probablemente negociado por el propio Marqués de Montalvão con Felipe IV, ya que este cargo no existía en la estructura jerárquica y administrativa del Imperio portugués. Antes que él, Miguel de Noronha, virrey de la India (1629-1635) y cuarto conde de Linhares, había recibido un guiño del monarca con este título inédito, ya que no podía ser rebajado en la jerarquía del poder habiendo sido virrey de la India, y había sido codiciado por el propio conde de la Torre. Se cree que el reconocimiento de los servicios prestados a la corona y la ambición de ampliar su casa estuvieron en la base de la creación del nuevo virreinato, hecho que pudo cambiar por completo el rumbo y el lugar de Brasil en el conjunto de la Monarquía Hispánica.

El hijo del Marqués de Montalvão, Fernando de Mascarenhas – homónimo del Conde de la Torre – se encontraba en Brasil en 1640, y fue comisionado para recibir a su padre con motivo de su toma de posesión como Gobernador en Salvador de Bahía, ocurrida el 16 de abril de 1639. El 26 de mayo de ese mismo año, Montalvão inició su gobierno con la difícil misión de librar a Brasil de la presencia holandesa, una tarea prácticamente imposible de llevar a cabo en aquel punto de los acontecimientos. A la llegada del nuevo gobernador y futuro virrey a Salvador de Bahía, el padre Antônio Vieira le dedicó un sermón de bienvenida, cuyo texto reflejaba el estado de ánimo de la población local.  El P. Viera pronostica: “¿Cómo levantar arcos de triunfo a la cabeza de una provincia derrotada, asolada, quemada y en tantos sentidos consumida? Prudente fue esta ciudad en sus alegrías por no negar su estado”. Y Vieira añade: “A Su Excelencia le ocurrió con Brasil lo que a Cristo con Lázaro; lo llamaron para que curara a un enfermo, y cuando llegó tuvo que resucitar a un muerto”.

Jorge de Mascarenhas, sin embargo, no tuvo tiempo de realizar el milagro de la resurrección, habiendo permanecido sólo unos meses en territorio americano. Su tarea de calmar los ánimos y fortalecer las relaciones entre las partes del Estado do Brasil y Grão-Pará y Maranhão para combatir a los holandeses en Pernambuco se detuvo abruptamente. En febrero de 1641, con la llegada de las noticias de la rebelión palaciega y la aclamación del rey Juan IV en Lisboa, Montalvão “ordenó que los dos regimientos portugueses de la guarnición formaran en desfile con sus armas, mientras que las unidades españolas y napolitanas fueron confinadas en sus cuarteles (…) y convocó a las principales autoridades y a los holandeses a Pernambuco (…) y convocó a las principales autoridades eclesiásticas, militares y civiles, para que asumieran el gobierno de la casa, mostrando, a cada nueva individualidad que llegaba, las órdenes que había recibido y convocando a todos en un cónclave solemne (…), se decidió aclamar a D. João como rey (…) y los regimientos españoles y napolitanos se desarmaron sin oposición y se embarcaron después hacia las Antillas” (BOXER: p.158 ). En ese momento, su hijo Fernando de Mascarenhas fue designado para llevar a Lisboa la carta de adhesión y fidelidad de su padre y las noticias sobre la aclamación del nuevo rey en Salvador y Río de Janeiro, éste gobernado por Salvador Correia de Sá e Benevides. Al llegar a Lisboa, Fernando fue arrestado y acusado de traición, hecho que anunciaba la desconfianza general que se cernía en la corte del Braganza sobre la lealtad de Montalvão, sospechoso de liderar la supuesta entrega de Brasil a Felipe IV.

Así, bajo gran sospecha, el marqués de Montalvão fue llevado como prisionero, encadenado, de vuelta a Portugal, donde, una vez aclarados los hechos de la aclamación en Brasil y al apoyo de varios partidarios del rey Juan IV, fue recibido con honores y homenajes, permaneciendo en la corte desde 1641 hasta su muerte en 1652. Durante este tiempo fue tratado por el nuevo monarca como un leal y fiel vasallo o como un conspirador y traidor. Volvió a ser nombrado Vedor da Fazenda Real en 1642 y Presidente del recién creado Conselho Ultramarino en 1643, cargos que también demostraron su enorme prestigio en la nueva configuración política de la monarquía. Jorge de Mascarenhas fue una pieza clave en el complejo tablero de la Guerra de la Restauración (1640-1668); sus actitudes, así como las de su esposa e hijos, fueron siempre vigiladas de cerca para interceptar las comunicaciones sobre posibles complots y golpes de estado procedentes de los nobles portugueses que permanecían en Madrid (BOUZA: 2000, p. 207). Pedro y Jerónimo, sus dos hijos que escaparon a Madrid con la ayuda de su madre, se convirtieron en el principal vínculo de Montalvão con la corte filipina, el primero dirigiendo las tropas castellanas en el frente, el segundo residiendo dentro de la propia casa real como confesor de la reina D. Mariana de Austria. (MEGIANI: 2019, p. 116 y 2020, p. 312 y siguientes).

Las constantes acusaciones de traición y de mantener relaciones con Madrid llevaron a Jorge a la cárcel en tres ocasiones, la primera en 1641 a su regreso de Brasil, la segunda en 1644 y la tercera en 1649. Jorge de Mascarenhas murió en la prisión del castillo de São Jorge el 31 de enero de 1652, probablemente a la edad de 73 años. Fue enterrado en el convento de São Paulo en Setúbal, Portugal, pero su tumba ha desaparecido.

Bibliografía

ARAÚJO, Érica Lôpo. Práticas políticas e governação no Império Português: O caso de D. Vasco de Mascarenhas (1626-1678). Tese de Doutorado apresentada ao Programa de Pós-graduação em História Social da Universidade Federal do Rio de Janeiro. Rio de Janeiro: 2016

BOUZA, Fernando. Portugal no tempo dos Filipes. Política, Cultura, Representações (1580-1568). Trad. Lisboa: Cosmos, 2000

BOXER, Charles. Salvador Correia de Sá e a luta pelo Brasil e Angola. Tradução brasileira. São Pauo:Ed. Nacional/EDUSP, 1973

LENK, Wofgang, Guerra e pacto colonial. A Bahia contra o Brasil Holandês (1624-1654). São Paulo: Alameda, 2013.

LOUREIRO, Marcello “‘E uso do mundo dizer mal dos bons”: ruína  e restauração do marquês de Montalvão sob as voltas da roda da fortuna. Revista Tempo: Niterói, vol. 28 no. 2 março-maio 2022, pp. 202-222.

MEGIANI, A. P. T. “Jerônimo Mascarenhas: os ouvidos da rainha e a escrita do rei nos tempos de Felipe IV de Espanha” In: FLECK Eliane C. D.; DILMANN, Mauro. (Orgs.). O universo letrado da Idade Moderna: escritoras e escritores portugueses e luso-brasileiros, séculos XVI-XIX. São Leopoldo: Oikos – Editora Unisinos, 2019, p. 116-132.

_____. “Escrever, ler e fazer circular notícias nas partes da Monarquia Hispânica: reflexões acerca das transformações na paisagem da informação durante a primeira modernidade” In. SANTOS, J.M.; MEGIANI, A.P.T.; RUIZ-PEINADO, J.L. (Orgs.). Redes y Circulación en el Brasil durante la Monarquia Hispánica (1580-1640). Madrid: Silex, 2020, pp. 507-538

SCHAUB, Jean-Fréderic, Le Portugal au temps du comte-duc d’Olivares (1621-1640) Le conflit de juridictions comme exercice de la politique. Madrid : Casa de Velazquez, 2001,

TERRASA Lozano, Antonio. “De la raya de Portugal a la frontera de guerra: los Mascarenhas y las práticas nobiliarias de supervivencia política durante la guerra de la Restauração”. In: CASALILLA Bartolomé (coord.). Las redes del Império. Élites sociales en la articulación de la Monarquía Hispánica, CURSIVA 1492-1714. Madrid, Marcial Pons: 2009, pp.233-258

VALLADARES, Rafael. “Las dos guerras de Pernambuco. La armada del conde da Torrey la crisis del Portugal hispánico (1640-1669)”. In. SANTOS, Jose Manuel e SOUZA, George F. C. (Eds.). El desafío holandés al dominio ibérico en Brasil en el siglo XVII. Salamanca: Ediciones Universidad de Salamanca, 2006, p. 34-66.

WHITE, Lorraine. “Agents of Empire ; and Family: The Mascarenhas Family and the Estado da Índia in the sixteenth and seventeenth centuries”. In: O Estado da Índia e os desafios europeus: Actas do XII Seminário Internacional de História Indo-Portuguesa. Lisboa: CHAM, 2010, p. 235-243.

___, “D. Jorge de Mascarenhas, Marques de Montalvão (1579?-1652) and changing traditions of service in Portugal and the portuguese Empire”. In: Portuguese Studies Review 12 (2) (2004-5)

Sigue leyendo

AnteriorSiguiente