Pero Rodrigues

Rodrigo F. Bonciani (Universidade Federal da Integração Latino-Americana)

Nascimento: 1542, Évora

Jesuíta, Provincial de Brasil (1594-1603)

Link en BRASILHIS Database: https://brasilhis.usal.es/es/personaje/pero-rodrigues-sj

Nació en Évora en 1542. Ingresó en la Compañía de Jesús en su ciudad natal a los 14 años. En el mismo colegio donde estudió, fue profesor de Humanidades y Teología Moral. Fue rector de los colegios de Funchal, en la isla de Madeira, y de Braganza. En 1573, firmó una carta justificando el mantenimiento del colegio de Funchal y sus rentas (Rodrigues, 1938: 81). Predicador, profesado con cuatro votos, en la misma isla en 1577. En 1592, fue designado visitador de la Compañía de Jesús en Angola para luego ser provincial de Brasil (1594-1603). Tras dimitir como provincial, fue superior del colegio del Espíritu Santo. Murió en el colegio de Pernambuco, el 27 de diciembre de 1628, a la edad de 86 años (Leite, 1938: 498). Su trayectoria y sus escritos son representativos de la construcción de un proyecto misionero de la Compañía de Jesús en perspectiva atlántica, que se constituyó entre finales del siglo XVI y principios del XVII. 

Su nombramiento como visitador de la residencia de Angola se produjo el 4 de enero de 1592, cinco días después, Dom Francisco de Almeida fue nombrado primer gobernador general de Angola. Pero Rodrigues acompañó a la comitiva del gobernador – con 15 urcas, mil soldados y 50 caballos – que salió de Lisboa el 10 de febrero (Leite, 1938: 496). Sin embargo, dando un rodeo en alta mar, fue a Bahía, donde formó parte de la Congregación de la SJ. En Salvador, los ignacianos defendieron la continuidad del sistema de vasallaje de los jesuitas y conquistadores sobre los sobas, jefes africanos, en contra de las instrucciones dadas por la Corona al gobernador para establecer un vasallaje directo al rey de Portugal, Felipe II. Pero Rodrigues fue nombrado provincial de Brasil, en Bahía, el 23 de noviembre de 1592, antes de su partida hacia Angola (Leite, 1938: 496). 

En Luanda, los jesuitas y los conquistadores se rebelaron contra el gobernador general y la medida real, alegando los derechos de conquista y un paralelismo entre el sistema de vasallaje de los sobas y las encomiendas hispanas. El líder jesuita en la revuelta fue el superior Baltasar Barreira. Barreira salió de la escena por Brasil, en dirección a Portugal y a la corte de Madrid, mientras que Pero Rodrigues fue en dirección contraria para iniciar la visita a Angola. 

Rodrigues se inclinó por una posición pragmática, que entendía la presencia y la participación de los jesuitas en la esclavitud y la esclavización como una necesidad. Como resume Carlos Zerón (2011: 179):

El argumento del visitador Pero Rodrigues se despliega en torno a dos ejes: por un lado, sostiene el mantenimiento en estado de vasallaje de las diez sobas que vivían en las tierras de los jesuitas; por otro, defiende la continuación de la comercialización del excedente de esclavos que tenían los jesuitas en la residencia de Angola.

Según Pero Rodrigues, el vasallaje de los sobas y su conservación eran necesarios para el sostenimiento de la misión y los esclavos eran la moneda de cambio en África y en el comercio atlántico, lo que les obligaba a comerciar con ellos en estos espacios complementarios. El padre Rodrigues justifica así la “interdependencia económica de las misiones angoleña y brasileña” (Zeron, 2011: 181-182; Alencastro, 2000: 168-187). Antes de su partida a las misiones del Atlántico, Pero Rodrigues era partidario de la anexión de la misión angoleña a la provincia de Brasil. La medida nunca fue aprobada por los jesuitas en Roma, porque habría supuesto asumir e institucionalizar la implicación de la Compañía de Jesús con la esclavitud y el comercio de esclavos. 

Aunque el autor intelectual de estos argumentos puede considerarse el superior Baltasar Barreira, en documentos que datan de los años 1582 y 1583, Pero Rodrigues tomó la delantera en la cuestión. En su visita a Angola, Rodrigues desplazó el foco de tensión entre la monarquía y los conquistadores y jesuitas para incriminar al oidor general Duarte Nunes Nogueira y hacer saber que los problemas de la conquista estaban asociados a la fuerte presencia de los cristianos nuevos en la región, sugiriendo una visita del Santo Oficio, que tuvo lugar entre 1596 y 1597 (Bonciani, 2020b: 2-5). Así, se asoció la posición antijudía dentro de la Compañía de Jesús. 

La posición belicosa contra Ndongo se expresa en el documento de su visita, cuando prohíbe que cualquier soba se bautice antes de que el reino esté totalmente sometido (Brásio, 1953: 477). Además de justificar el sistema de vasallaje sobre los sobas, Pero Rodrigues quiere crear una forma de dominación esclavista mediada por los propios africanos. Así, propone que el castigo de los esclavizados sea llevado a cabo por los macoluntos, que eran jefes de aldea, “principales” o “ancianos”, en lugar de hacerlo directamente los misioneros (Brásio, 1953: 478). De estos documentos se desprende que el centro de la acción de los jesuitas en África Centro-Occidental era militar y comercial, y la labor misionera ocupaba un lugar secundario en las preocupaciones del visitador.  

En 1594, Pero Rodrigues concluyó la visita a Angola, regresó a Brasil y asumió el cargo de provincial, que mantuvo hasta 1603. En una carta de 1597, decía que la conservación del Estado de Brasil estaba amenazada por “tres clases de enemigos”. Los primeros eran los “negros da Guiné”, que vivían en algunas montañas, y que podían “atacar y destruir las haciendas, como hacen sus parientes en la isla de São Tomé” (ABNRJ, 1898: 255). Y por último, los franceses. Contra todos estos enemigos, como “escudo, muro y baluarte”, estaban los “indios de la paz que están cerca de nuestros pueblos”. Precisó que, en Pernambuco, la alianza con los Potiguares era fundamental y, en el sur, con los Carijós, Guaraníes. En sus elogios a estos últimos, llegó a decir que “eran tan blancos como los portugueses” (ABNRJ, 1898: 256). Fue uno de los responsables de la elección de Fernão Cardim como su sucesor como provincial de Brasil y escribió la biografía de José de Anchieta, provincial entre 1577 y 1587.  

En agosto de 1596, el sacerdote jesuita Jorge Pereira inició el examen de los testigos, según lo determinado por el Tribunal del Santo Oficio, en África Centro-Occidental. Los jesuitas mantenían buenas relaciones con los inquisidores generales Alberto de Austria y su sucesor, António Matos de Noronha. Desde su visita, Pero Rodrigues había definido el contenido de la investigación, recogiendo testimonios, definiendo al oidor general Duarte Nunes como su principal objetivo. El control de los jesuitas sobre la Inquisición en África Centro-Occidental es evidente (Bonciani, 2020a: 267-268).

Pero Rodrigues fue enviado por el general de la Compañía, Claudio Aquaviva, para resolver las cuestiones relativas tanto a la presencia de esclavos en las misiones como al comercio de esclavos promovido por los misioneros, objeto de numerosos cuestionamientos en Brasil y en la corte de Felipe II. Reafirmó, sin embargo, la necesidad de esta participación, revelando la autonomía de los misioneros que trabajaban en Brasil y Angola en relación con la alta jerarquía de la Compañía (Zeron, 2011: 179). Sus superiores en Portugal y Roma acabaron por reconocer la primacía de la experiencia colonial en la definición de las orientaciones misioneras.  

Referencia bibliográfica

Alencastro, L. F. de (2000). O trato dos viventes : formação do Brasil no Atlântico Sul. São Paulo: Companhia das Letras.

Bonciani, R. F. (2017). ‘Havendo escravos se restaurará tudo’: trajetórias e políticas ibero-atlânticas no fim do século XVI, Portuguese Studies Review, 25, 2, 17-53.

Bonciani, R. F. (2020a). Inquisição, tráfico de escravos e circulação entre a África, Brasil e Índias Ocidentais. En Santos Pérez, J. M., Megiani, A. P., Ruiz-Peinado Alonso, J. L. (eds.). Redes y circulación en Brasil durante la monarquía hispánica (1580-1640).

Bonciani, R. F. (2020b). Heresias e rebelião em Angola, fim do século XVI: o processo inquisitorial contra Duarte Nunes Nogueira, Revista de fontes, 7, 12, 1-27.

Brásio, A. (1953). Monumenta Missionária Africana. Série 1, v. III. Lisboa: Agência Geral do Ultramar.

Leite, S. (1938). História da Companhia de Jesus no Brasil. T. II. Lisboa; Rio de Janeiro: Livraria Portugália; Civilização Brasileira.

Rodrigues, F. (1938). História da Companhia de Jesus na Assistência de Portugal. T. II, v. 1. Porto: Livraria Apostolado da Imprensa.

Rodrigues, P. (1898). Carta do padre Pero Rodrigues, Annaes da Bibliotheca Nacional do Rio de Janeiro, XX, 181-287. 

Zeron, C. A. de M. R. (2011). Linha de fé: A Companhia de Jesus e a escravidão no processo de formação da sociedade colonial (Brasil, séculos XVI e XVII). São Paulo: Edusp.

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