Manuel Vandale (van Dale)

Irene Vicente Martín (European University Institute) & José Carlos Vilardaga (Universidade Federal de São Paulo)

Nacimiento: segunda mitad del siglo XVI, Amberes

Muerte: primera mitad del siglo XVI,

Comerciante holandés que estuvo en varias ocasiones en la América portuguesa. Su actividad individual se desarrolla en São Vicente y la actividad colectiva en Salvador de Bahía de la mano de su familia política.

Link en BRASILHIS Database: https://brasilhis.usal.es/es/personaje/manuel-van-dale-vandale

Manoel van Dale (Vandale) nació en Amberes (Flandes), en la segunda mitad del siglo XVI. Era miembro de una de las más importantes familias de mercaderes que hicieron fortuna en las Canarias a mediados del siglo XVI (Brito, 2012). A finales de la década de 1580, los registros permiten constatar su presencia en Salvador (Bahía), donde contrajo matrimonio con Magdalena Holsquor y emparentó, por vía de ésta, con Evert Hulscher (o Duarte Osquer), uno de los habitantes más influyentes de la ciudad por ser senhor de engenho , comerciante de azúcar, y dueño de numerosos navíos. Hulscher estaba bien asentado en Bahia, donde se había casado con Violande Deça o De Sá, nieta del primer tesorero de la ciudad, João de Araújo de Souza (Doc. Hist, XIV; 121), y sobrina, por tanto, de Manuel de Sousa Deça, proveedor y contador de la hacienda en Bahía (Calmon:1985, 537). Además de esos contactos con la elite local, Hulscher comerciaba con Buenos Aires, desde donde también había desarrollado tratos con mercaderes de Córdoba y el Alto Perú gracias a su conexión con el comerciante y contrabandista portugués Diego López Lisboa. Los Hulscher estructuraron su influencia en la política colonial a través de una amplia e importante red familiar de comerciantes, que contaba con representantes en Olinda, Lisboa, Amberes y Hamburgo. Un hermano de Evert Hulscher, Johan Hulscher, fue representante de los Schetz en Lisboa e intermedió la compra de un ingenio de azúcar, conocido como ingenio de São Jorge de los Erasmos, en la Capitanía de São Vicente, Brasil, en la década de 1550. De igual modo, otros dos hermanos de Evert, tales como Adam y Henrique Hulscher, hacían lo mismo en Amberes, comercializando palo-Brasil en navíos de Hans Schot (c. 1591) (Kellebenz, 1968; Stols, 1973).


La amistad de Van Dale con el círculo de los Hulscher permitió su entrada a los circuitos comerciales y políticos de Brasil. En Salvador, donde residió hasta 1605, Van Dale tenía un cajero, Henrique Pamelaert, que fue testimonio en proceso de inquisición en Bahía en 1599 contra Pieter Cornelius (Stols, Fonseca, Manhaeghe, 2014). Pamelaert negociaba con palo-brasil desde Rio de Janeiro. En 1606, Manoel Vandale fue obligado a retornar a Lisboa en función de la expulsión ordenada por Felipe III que, a través de la autorización expedida en marzo de 1605, daba un año de plazo para que cualquier extranjero que viviese en Brasil regresara a la Península.

Poco después de llegar a Madrid, Van Dale aparece en una petición al Consejo de Portugal solicitando su regreso a Brasil, alegando querer reencontrarse con su esposa Magdalena Hulscher, sin “embargo de la ley” (AGS, SP, 1476, fls 406-408). Los Hulscher habían sido aceptados como extranjeros residentes de los cuales “no se puede tener sospecha” (Liv. 1 del gobierno de Brasil, doc. 46, fol. 222) y Van Dale pedía, como su familiar, ser considerado también “natural”. El Consejo remetió la demanda al Virrey y al Consejo de India en Portugal, ya indicando que Van Dale se dirigía a Lisboa y que pretendía ir a Brasil acompañando al recién nombrado gobernador de la Repartición Sul, D. Francisco de Souza, como “morador y poblador de las minas del Brasil y lengua de los mineros extranjeros” (BA, 51-VII-15, fl.157).


El Consejo de Indias analizó el caso en julio de 1607 y resolvió no darle el permiso a Van Dale, después de haber recibido un papel anónimo de esos que “son providenciales y enviados por Dios” que apuntaba a las “malas intenciones” de Van Dale en Brasil. En dicho papel, el solicitante era acusado de querer llegar a Bahia con su cuñado, un tal Fulano Artosco, “gran mercader”, para avanzar por los ingenios hacia tierra adentro con el fin de levantar a los esclavos contra sus amos y otros blancos. El parecer final del Consejo fue, no solo que no se le permitiera viajar, sino de que Van Dale además tenía que ser “apretado” para confesar tales acusaciones (AGS, SP, 1476; BA 51-VII-15, fls 182-183).


Sea como fuere, Manoel Van Dale llegó a Brasil en una fecha indeterminada, tal y como informa la carta que el gobernador Diogo de Meneses envió al rey en 22 de abril de 1609 y en la cual comunicaba que enviaba a Lisboa, preso, a un tal Van Dale (Cortesão, 1956: 3-12). Según Afonso Taunay (1929), citando a Varnhagen, Van Dale habría embarcado en el navío del capitán francés Jacques Postei, que partió de Dieppe un año antes, un navío apresado por Martim de Sá a su llegada a Cabo Frío. En esa ocasión, uno de los apresados habría sido Francisco Duchs (o Francisco de Lucena), que más tarde regresaría a Salvador como capitán de la ofensiva holandesa de 1624, pero Vandale habría conseguido zafarse. Su captura por el gobernador Meneses en 1609 indica, por tanto, que o bien fue aprisionado en esa ocasión y reenviado a Bahía, o que a su llegada a Salvador las autoridades procedieron a capturarlo, y entregárselo al monarca.

De nuevo en Lisboa, Van Dale aparece en uno de los registros del Consejo de India datado de julio de 1610, citando una petición que éste habría hecho al Consejo de Hacienda sin especificar el motivo (AGS, SP, 1498). Según Paul Meurs (2006) y Stols y Cordeiro (2012), en 1612 Van Dale residía nuevamente en Brasil, esta vez en Santos, São Vicente, y actuaba allí como representante de los Schetz. En esa ocasión, Van Dale aparece intentando impedir la venta del antiguo ingenio de los Erasmos, una venta que estaba siendo negociada entre los jesuitas y el proveedor de los ausentes, el capitán Jerónimo Leitão. Los siguientes datos que se tienen de Van Dale son bastante dispersos: Kellenbenz (1968) transcribe una procuración de la viuda Anna van Pelquen, hecha en el registro de Amberes, en noviembre de 1614, y en la cual Van Dale aparece dando testimonio. En este caso, la viuda delegó en Pedro Taques, morador de São Paulo, el cobro de una deuda de una negra de Guiné y sus hijos como herencia de su marido. El mismo autor destaca, posteriormente, que Van Dale habría regresado a Lisboa un año después, en 1615.


Según Eduardo D´Oliveira França (1970), Van Dale fue uno de los personajes de origen flamenco que habría actuado como cómplice y aliado de los holandeses por ocasión de la toma de Bahia, en 1624. Esto tal vez explique su ida para las capitanías del sur después de la retomada de Salvador en los meses siguientes. En octubre de 1626, Van Dale, padeciendo de una “enfermedad que el señor fue servido darme”, ordenó su testamento en la villa de São Paulo de Piratininga. Allí, y a través del inventario de sus bienes hecho ya en 1627, es posible saber que Van Dale tenía tres hijos: María, de doce años, João, de siete y Francisco, de cinco; que deseaba ser enterrado en la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, de la misma villa; y que pertenecía a la Cofradía del Santísimo Sacramento en São Paulo. La esposa, Magdalena Ulscher, letrada y presentada como “mujer noble y de cualidades” quedó como cuidadora de los niños, así como de un sitio que Van Dale poseía en São Paulo, y de sus múltiples ropas, tejidos, cajas, baúles y un escritorio; cueros para sillas de estado, colchón, bolsas de azúcar, y equipamientos de siega. Poseía también una “moleca (muchacha) do gentio de Angola”, y cinco “piezas forradas”, del gentío de la tierra. Pero lo que llama la atención en su inventario son los deudores, algunos de ellos de la propia villa de São Paulo, como Pedro Taques, que ya había sido responsable por cobrar deudas suyas; y otros en Bahía y Portugal. Entre estos últimos, estaban Jerônimo Glocens (Goossens), quien fuera agente de los Schetz en Lisboa a comienzos del 1600, y correspondiente del comerciante instalado en Venecia, Carlos Hellemans; y Johan van der Veken, uno de los comerciantes más ricos de Roterdam (Brasilhis). Las deudas de Van Dale en Bahía quedarían una parte con la esposa, y la otra con Balthazar Ferreira, potentado morador bahiano, o eso es al menos, lo que infiere de sus últimas voluntades (Inventarios y Testamentos, 1927: 41-57).


Bibliografía:


Fuentes documentales


AESP (1927). Inventarios e Testamentos. Vol. VII. São Paulo: Departamento do Arquivo do Estado de São Paulo, p.41-57.


AGS, Archivo General de Simancas, Secretarias Provinciales, Libro 1476, fólios 406-408


AGS, Archivo General de Simancas, Secretarias Provinciales, Libro 1498 (Registro de Cartas de V.M de 1608-1611), f.99v


BA, Biblioteca D’Ajuda, Códice 51-VII-15, f.157.


BA, Biblioteca D’Ajuda, Códice 51-VII-15, f.182-183.


BA, Biblioteca D’Ajuda, Códice 51-VIII-18, f.213v.


Fuentes publicadas


Carta de Diogo de Meneses de 22 abr. 1609. In: Cortesão, Jaime (comp.) (1956). Pauliceae Lusitana Monumenta Historica (1494-1600). Vol.1. Lisboa. Real Gabinete Português, p. 3-12.


Salvador, Frei Vicente (1982). História do Brasil (1627). São Paulo, EDUSP.


Documentos Históricos da Biblioteca Nacional, vol. 14 (Mandados, Provisões, Doações), 1551-1625, Rio de Janeiro, 1921.
Libros:


Calmon, Pedro (1985), Introdução e notas ao Catálogo Genealógico das Principais famílias, de frei Jaboatão. Salvador de Bahia: Imprensa Gráfica da Bahia, 1985.


Santos Pérez, José Manuel; Cabral de Souza, George F. (Eds.) (2006). El Desafío Holandés al Dominio Ibérico en Brasil en el siglo XVII. Salamanca: Universidad de Salamanca.


Stols, Eddy; Fonseca, Jorge; Manhaeghe, Stijn (2014). Lisboa em 1514. O Relato de Jan Taccoen Van Zillebeke. Coleção: Cadernos de Cultura – n.º 8 (2.ª série). Edições Húmus e Centro de História da Cultura da Faculdade de Ciências Sociais e Humanas da Universidade Nova de Lisboa.


Taunay, Afonso d’E. (1929). História Seissentista da Villa de São Paulo. Vol. IV, São Paulo: 1929.


Vilardaga, José Carlos (2014). São Paulo no Império dos Felipes. Conexões na América Meridional (1580-1640). São Paulo: Intermeios.


Wiesebron, Marianne (Ed.) (2013). Brazilië in Nederlandse Archiven/O Brasil em arquivos neerlandeses (1624-1654). Leiden: CNWS.


Capítulo de libros:


Santos-Pérez, José Manuel (2020). La América portuguesa en la encrucijada. Circulación de personas entre Brasil, la América Hispana y la Corte de los Habsburgo en los años de la Unión de Coronas. Megiani, Ana Paula Torres; Ruiz-Peinado, José Luis; Santos-Pérez, José Manuel. Redes y circulación en Brasil durante la Monarquía Hispánica (1580-1640). Madrid: Sílex Ediciones.


Stols, Eddy; Cordeiro, Silvio (2014). O Engenho dos Erasmos ou dos Esquetes em São Vicente. Stols, Eddy; Mascaro, Luciana Pelaes; Bueno, Clodoaldo (orgs.). Brasil e Bélgica: cinco séculos de conexões e interações. São Paulo: Narrativa Um.


Artículos de revistas:


Brito, Ana Viña (2012). Los flamencos en Canarias en el siglo XVI. ¿Una comunidad extranjera? Especificidades en la Isla de la Palma. Revista de Historia Canaria, 194; 161-191.


França, Eduardo D´Oliveira (1970). Um problema: a traição dos cristãos-novos em 1624. Revista de História, 41, 21-71.


Kellenbez, Hermann (1968). Relações econômicas entre a Antuérpia e o Brasil no século XVII. Revista de História, 37, 76, 293-314.


Sluiter, Engel (1967). Os holandeses no Brasil antes de 1621. Revista do Instituto Arqueológico, Histórico e Geográfico de Pernambuco, 46, 187-207.


Stols, Eddy (1973). Os mercadores flamengos em Portugal e no Brasil antes das conquistas holandesas. Anais de História, 5, 9-54.


Citas de páginas Web:


Meurs, Paul (2006). Engenho São Jorge dos Erasmos, the remains of an early multinational. Vitruvius. Revista Arquitextos, 6 (27 de abril de 2021). Recuperado em:
http://www.vitruvius.com.br/arquitextos/arq070/arq070_03.asp

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